¿Eliminando la leche y sus derivados? Papel de alimentos líquidos de origen vegetal en dietas libres de lácteos.

Existen ocasiones en las que el consumo de leche está contraindicado y otras que inducen a las personas a tomar la decisión de eliminar los lácteos de su dieta. ¿Qué tan bueno o qué tan malo es este comportamiento? ¿Qué opciones de alimentos líquidos vegetales serán las más adecuadas si se deja de tomar leche? ¿Qué modificaciones tiene que sufrir una dieta para garantizar la adecuada nutrición de las personas que no consumen lácteos?

La recomendación de consumir 2 porciones de lácteos al día1 se deriva del aporte nutrimental de la leche. Este alimento, es considerado como uno de los más completos gracias a su composición ya que provee de todos los macronutrimentos, además de calcio, fósforo, magnesio, potasio, vitamina D,2 entre otros. Adicionalmente es importante recordar que estos nutrimentos, al interactuar en la matriz láctea, son mejor aprovechados por el organismo,3 principalmente para apoyar el desarrollo esquelético, muscular y neurológico.4

Si nuestros pacientes están eliminando los lácteos por desinformación o mala información, nuestro papel como profesionales de la salud es proporcionarles información certera. Si la eliminan por intolerancia a la lactosa, podemos ofrecer opciones deslactosadas o con menor contenido de lactosa como yogurt o algunos quesos. Sin embargo, existen casos en los que se debe de eliminar el consumo de lácteos por completo, como sería el caso de dietas veganas, la galactosemia y la alergia a la proteína de la leche de vaca, 5 que si bien, tienen incidencias muy bajas en la población, deben de ser consideradas como factores de riesgo para cubrir con los requerimientos de calcio, que se encuentra de manera abundante y biodisponible en los lácteos.

Si bien, alimentos como las sardinas, almendras, tortillas de maíz nixtamalizado, el brócoli y la espinaca son una buena opción para apoyar a las personas a cubrir sus requerimientos de calcio, las personas que tienen el hábito adquirido de consumir leche, buscan la manera de sustituirla en sus platillos y en sus tiempos de consumo, siendo los alimentos líquidos de origen vegetal una opción adecuada a nivel culinario. Sin embargo, debemos recordar que estos productos a nivel nutrimental no son un sustituto de la leche.

Analicemos cada caso: